Sin prisas electoreras

Que el 30,6% de los encuestados por Gallup esté por el voto en blanco para las presidenciales de 2014 no es para repique de campanas. (Publica El Espectador)

Una cosa es el voto en blanco, fotografiado en un sondeo a seis meses de elecciones, a manera de advertencia, y otra depositado en urna como expresión ciudadana de protesta.

Esa insoportable trivialidad

O se coló en la vida nacional la trivialidad del arranque novembrino, todo él lleno de alas, desfiles, lentejuelas y música champeta, o perdimos la noción de lo serio, lo trascendental, lo necesario. (Publica El Espectador)

Que el problema central de la capital sea un adolescente mal crecido pintando mamarrachos, y el del país, las fotos de la barriga con caspa de unos guerrilleros en un catamarán, habla claro de lo malintencionados que pueden llegar a ser algunos compatriotas.

Salvar una década

Por: Mario Morales
No hay que ser adivino para saber que el alcalde Petro será destituido por la Procuraduría. Eso no parece tener reversa, como tampoco el fallo contra los exgerentes de Acueducto y de Aguas. (Publica el Espectador)

Y todo sucederá este año, así como va el proceso. En una semana la defensa habrá presentado alegatos de conclusión. Quedarán más de 50 días para proferir fallo, que aunque es de única instancia permite recursos antes de quedar en firme. Ahí está el juego político, pues habrá elecciones, y bajo el mismo y polarizado paraguas de las legislativas.

¿Qué hay que hacer?

Por: Mario Morales
Si una necesidad va quedando explícita en medio del vaivén de dimes y diretes y de la incontinencia verbal, agresiva y a veces ofensiva, de las partes, es la de una mediación que preserve los diálogos de paz en La Habana que inician hoy su decimosexta ronda, ayude a blindarlos y les ponga una perspectiva factible de tiempos, ritmos y alcances. (Publica el Espectador)

Una mediación internacional que recomponga el respeto mutuo y la confidencialidad de los avances, pero que a la vez sea garantía de transparencia en la negociación para todos los colombianos.

Por el respeto

Por: Mario Morales
No. Ya ni siquiera se espera por un líder, en el sentido clásico de la palabra. No lo hay. No se ve. Hoy, en medio de la mediocridad política signada por la improvisación y el atropello, acaso sea lo mínimo clamar por un dirigente serio, consecuente, con vergüenza, nada más. (Publica el Espectador)

De chantajes y descaros

Por: Mario Morales
Poco le duró al presidente Santos la dicha del repunte en las encuestas luego de las lúgubres proyecciones del FMI, la renuncia del director y el subdirector del DANE y el costo político, así fuera calculado, por el desfachatado decreto que reinventó la prima de congresistas. (Publica el Espectador)

¿Cómo hacen?

Por: Mario Morales
Algo debe haber en la estructura o en el ambiente de la Casa de Nariño, en la residencia, despacho o en la misma investidura presidencial que impide que los mandatarios, si hemos de creerles, se den cuenta de lo que ocurre en sus propias narices. (Publica el Espectador)

Es una epidemia

Por: Mario Morales
A la mediocridad técnica de nuestro fútbol, manoseo laboral de jugadores, pobreza periodística y peleas insulsas de las barras, se suma ahora el inconcebible asesinato de hinchas por ser portadores de las camisetas de sus equipos. (Publica El Espectador)

Más que síntoma de una sociedad enferma, como dice el general Martínez, comandante de la Policía Metropolitana, es el hedor de una sociedad descompuesta, que se dejó inocular el odio de sus dirigencias hasta contaminar sus celebraciones.

La noche que llega

Por: Mario Morales
Uno podría, basado en arendt o adorno, desgastarse en analizar desde el punto de vista del totalitarismo o la personalidad autoritaria la “plataforma” del Centro Democrático ahora que Uribe decidió lanzarse al Congreso... (Publica el Espectador)

O burlarse a priori de sus propuestas con eso de la multiplicación de los huevos, ahora que son cinco, sumados los sofismas del contacto con el pueblo y la austeridad...

Ni conciencia ni memoria

Por: Mario Morales
Estaban casi todos aquí. De los 48 nominados al Premio Nacional a la Defensa de Derechos Humanos, más de la mitad de esos héroes anónimos hizo el esfuerzo de venir a Bogotá. (Publica el Espectador)

Pero increíblemente pasaron desapercibidos para los medios y, por su omisión, para el resto del país, no obstante que el Centro de Memoria Histórica estaba lleno de cámaras y reporteros.

A tiro de as

Por: Mario Morales
De los tres grandes ases que tenía Santos para buscar su reelección, sólo le queda uno, el más incierto. (Publica El Espectador)

Su primera opción era el apoyo popular, fruto de sus políticas. La rechifla plebiscitaria de la semana pasada, en calles, redes, mentideros y medios, le dejó claro al presidente que perdió el año y que por ese lado, a nueve meses de elecciones y sin equipo humano, se quedó sin tiempo.

A cacerolazos

Por: Mario Morales
El presidente Santos pudo poner de acuerdo al país... en contra suya. Campesinos, movimientos, expresidentes, opositores y ahora hasta el alcalde Petro se pelean por ser sus nuevos mejores enemigos. (Publica El Espectador)

Encerrado en palacio de cristal y obcecado con su reelección, vía acuerdo en La Habana, se olvidó de gobernar. Por eso la noticia de ayer era que el presidente canceló su agenda para afrontar los problemas. Increíble.

El dinosaurio, ahí

Por: Mario Morales
Y volvió a suceder. Como ya es rutinario, el periodismo “le compró” no sólo la agenda, sino el lenguaje al Gobierno a la hora de hablar del paro. De modo que hoy los ciudadanos “se enteran de lo que está sucediendo” en términos de trancones. (Publica El Espectador)
De manera hábil, Ejecutivo y fuerza pública hicieron demagogia con la tolerancia, en discursos y cuñas televisivas, al sagrado derecho a protestar, pero antepusieron el miedo y el amedrantamiento para estigmatizar las movilizaciones sociales como nichos de violencia o estorbo.

La dictadura de los corruptos

Por: Mario Morales
Eran, debieron serlo siempre, extras sin parlamento. Pero de un manotón se autodenominaron actores de “reparto” y terminaron por apoderarse de la trama. (Publica El Espectador)

No es suficiente

Por: Mario Morales
Hace falta más que rabia y sed de venganza. Y más, mucho más que endurecer las penas a los responsables borrachos de muertes en accidentes de tránsito. (Publica El Espectador)

Claro, se entiende la indignación general por los errores y vacíos procedimentales en lo policivo y en lo judicial en el caso del joven Fabio Salamanca, que con su vehículo arrolló a un taxi y segó la vida de dos jóvenes mujeres y dejó un hombre herido.

Iras non sanctas

Por: Mario Morales
No le va el carácter irascible al presidente Santos. En su afán por seducir a la población condicionada por el estilo furibista que tanto gusta viene minando una de las cualidades de su estilo de gobierno que marcó diferencias en estos 36 meses. (Publica Esl Espectador)

En su desespero por la encuestitis, no quiere comprender que Uribe es Uribe y que las buenas maneras no riñen con nada si hay resultados. Cayó en la trampa chantajista de creerse elegido y comprometido con los votos del ruido y la furia. Y busca darles gusto.

La otra primavera

Por: Mario Morales
Se sienten cerca. Su presencia fÍsica y su mensaje. Directo, pertinente, necesario. La llegada del papa Francisco a Brasil lo es también a los pueblos pobres de América, que son los más en número y en exclusión. Como el nuestro. (Publica El Espectador)

Venir al tercer mundo, al que sigue perteneciendo Brasil, a pesar de su crecimiento, por su enorme tasa de desigualdad, no es más que la continuidad de lo que ha sucedido en estos casi cuatro meses que han transcurrido desde que fue elegido.

Mediocridad y coherencia

Por: Mario Morales
Somos un país mediocre, como nos lo recuerdan quienes vienen y no entienden por qué, en medio de tanta riqueza, no hemos podido salir adelante. (Publica El Espectador)

Madurez y desconfianza

Por: Mario Morales
Sigue siendo la desconfianza El principal óbice para el avance en La Habana. Por eso, ambas partes insisten en hablar de garantías de cumplimiento. (Publica El Espectador)

Y no es que la guerrilla parta de no creerle a Santos. Quizás no le cree al “establecimiento” que al cabo de unos meses se puede patrasiar si no hay garantías jurídicas, para mantener blindados indefinidamente los acuerdos. Le falta ingenio al Gobierno, para proponer salidas distintas al plebiscito, y le sobra terquedad a la insurgencia para no moverse de la Constituyente.

Y por qué no?

or: Mario Morales
De los problemas de comunicación política del gobierno Santos, el más corrosivo es la falta de coherencia discursiva, porque distancia a la población, da papaya a opositores e impide que el mensaje llegue. (Publica El Espectador)

Si son impromptus de Santos o errores estratégicos de asesores, es debate de menor valía ante la crisis social que en su legítima manifestación de protesta crece como pompa de jabón.



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